REGISTRO DE LA JORNADA LABORAL

El Tribunal Supremo ha ratificado, en Sentencia de 23 de marzo de 2017:

 

1.- Que el Registro Diario de la Jornada por parte del empresario, únicamente será exigible cuando se realicen horas extraordinarias.

2.- Que la falta de llevanza, o incorrecta llevanza de este registro, no puede sancionarse, pues al no estar tipificada como infracción de forma terminante, procede una interpretación restrictiva de la norma sancionadora contenida en el artículo 7-5 del RDL 5/2000, de 4 de agosto, sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social.

 

No se trata de una novedad, pues nuestro Tribunal Supremo viene manteniendo esta doctrina desde el año 2003, confirmada en Sentencias de 2006 y 2013, entre otras, y por Tribunales Superiores de Justicia como el de Cataluña, en Sentencia de 24-10- 2012.

 

La verdadera novedad de esta Sentencia es que, además de la Fundamentación Jurídica basada en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores, también invoca la Normativa de la Unión Europea, armónica con esta doctrina, y trae a colación el necesario respeto de los derechos fundamentales y de los intereses del interesado: "y es que la creación de este registro implica un aumento del control empresarial de la prestación de servicios y un tratamiento de los datos obtenidos, máxime en los supuestos de jornada flexible, de trabajo en la calle o en casa, que pueden suponer una injerencia indebida de la empresa en la intimidad y libertad del trabajador, así como en otros derechos fundamentales que tutela nuestra Constitución”.

 

Además de “pegar un tirón de orejas” a tribunales que mantienen la doctrina contraria (V.Gr. la Audiencia Nacional, llama la atención del Legislador al afirmar que “convendría una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias”.

 

A día de hoy, la Inspección de Trabajo viene exigiendo la llevanza del registro diario de la jornada, y sancionando su incumplimiento, en casos en los que no se realizan horas extraordinarias. Cabe plantearse que estas sanciones, en virtud de esta doctrina, no son ajustadas a derecho, por lo que habría que estudiar, caso por caso, su revisión, bien de oficio por la propia Administración, o bien a instancias del interesado

 

Fuente: A.T.A.